“El objetivo crítico”: cámaras sin sentido

Desde hace algún tiempo los fabricantes nos tienen acostumbrados a un “goteo” casi constante de nuevos lanzamientos y rumores. Podemos decir que desde hace tres o cuatro años estamos inmersos en una vorágine de lanzamientos de nuevas cámaras, y ese incesante ir y venir de “novedades” ha creado un universo de rumorología y expectación en el mundo de la fotografía. Rara es la conversación entre dos fotógrafos, profesionales o no, que no acabe con una retahíla de alusiones a lo que va a venir, o ha aparecido en el mercado.

Paralelo a este mundo de expectación se ha creado también la “necesidad” de querer estar siempre a la última, de tener entre nuestras manos el último modelo de Canon, Nikon, Pentax… o el que se tercie. No es extraño ver en las páginas de venta de artículos de segunda mano un montón de cámaras (normalmente con el cartel de ‘con poco uso y en garantía‘) del modelo “N” del fabricante “X” a pocos días, o incluso antes, del lanzamiento del modelo “N+1″ de la misma empresa. Bien es cierto que esto ocurre más en el mundo de las réflex que de las compactas, y dentro del mundo de las réflex esto ocurre más en las gamas “de consumo” que en las profesionales.

Recuerdo que cuando cursé en mi carrera la asignatura de marketing el profesor nos decía que uno de los objetivos de dicha disciplina era precisamente “crear necesidades”. Pues bien, reconozco que los responsables de marketing  han hecho muy bien su trabajo, han conseguido que la gente vea como algo totalmente necesario tener siempre el último modelo de su fabricante favorito. Da igual que tu modelo haya salido hace un año, o 3 meses, que sólamente incluya una novedad que seguramente la utilizarás 3 o cuatro veces, lo quieres y punto.

El ciclo de vida de un modelo lo están acortando cada vez más y muchas veces sorprende que se substituyen modelos que son muy buenos y que tienen ventas altas. Por poner un ejemplo en concreto la 40D de Canon salió al mercado en el tercer trimestre de 2007 y apenas un año después nos “sorprendían” con la 50D. ¿Funcionaba mal el modelo 40D? Claramente no, es una muy buena cámara que actualmente sigue gustando y siendo una buena opción de compra. ¿Alguna gran revolución tecnológica en el último año justifica este nuevo modelo? Pues tampoco, si ponemos cara a cara los dos modelos de Canon, prácticamente son idénticos salvo en tres puntos: pantalla de mayor resolución, sensor con más megapíxeles y nuevo procesador de imágen. Lo mismo podemos decir de Nikon y sus modelos D40, D40x y D60 que aparecieron en el mercado, substituyéndose unos a los otros, en prácticamente 2 años con diferencias muy pequeñas entre sí.

¿Realmente están justificado todo esto? Mi opinión es que no. No tiene ningún sentido salvo para el mundo del marketing. En los tiempos que corren dejar un producto años sin renovar puede dar la impresión de que cierto fabricante se está quedando atrás, o que tiene problemas. Símplemente esta absurda renovación de lo que no necesita renovarse es cuestión de imagen de marca, si X lo hace Y también lo tiene que hacer para no perder mercado.

Tecnológicamente hablando hace años que no hay grandes novedades en el mundo de las réflex digitales. Sí, el LiveView es una novedad pero no deja de ser la introducción de una característica de las compactas en otro segmento. Lo mismo pasa con la grabación de vídeo, herencia de las compactas por parte de las réflex. ¿Sensores de cada vez más megapixels? Esto es una guerra absurda en la que se han metido los fabricantes, pues hace tiempo que la resolución de los sensores ha llegado a un punto en el que (salvo segmentos profesionales) a partir de los 10 megapixels suele ser suficiente.

Con esto quiero decir que nos han hecho morder el anzuelo como tontos y nos han introducido en una dinámica que va muy bien para sus arcas, pero no para nuestros bolsillos. Muchos usuarios cambian de cámara dentro del mismo segmento (20D, 30D, 40D, 50D de Canon por ejemplo) sin pensar realmente si está justificado el nuevo modelo o no. Muchas veces pagamos más símplemente por un sensor más grande, o por cámaras que manteniendo prácticamente el mismo cuerpo únicamente incluyen mejoras que se podrían conseguir en el modelo anterior con una buena actualización del firmware de la cámara. Y lo peor, muchas veces pagamos por novedades que usaremos un par de veces a lo sumo, que no nos van a hacer mejores fotógrafos y que no se va a notar en nuestras fotografías.

Obviamente los fabricantes han sabido introducir “el gusanillo” en el segmento más proclive a estar a al última: sus gamas llamadas “de consumo” que van desde las réflex de iniciación (Canon 1000D, Nikon D3000) a las llamadas medias (Canon 50D, Nikon D90). En el segmento profesional, saben que un mero lavado de cara de un producto no justifica realizar una inversión grande. No hay que olvidar que las gamas profesionales están orientadas a gente que hace de la fotografía su negocio, y aunque vivan de esto se mide mucho la inversión en un nuevo cuerpo al que sólo se le han añadido un par de megapixels. A estos segmentos hay que darles “algo más”.

Espero que este año de crisis sirva para que recapaciten y se vuelva a un ciclo de vida de los productos más acorde con la evolución tecnológica.Que así sea.

3 comentarios“El objetivo crítico”: cámaras sin sentido

  • bufff totalmente de acuerdo! El goteo de camaras nuevas es continuo y a veces frustrante. Pero pasa con cualquier tipo de cachivache electronico: ordenadores, mp4, moviles, ipods, televisores… Nos crean nuevas “necesidades” continuamente, incluso yo a veces pienso que los fabrican para que duren 2 ó 3 años a lo sumo (lo q dure la garantia) para que asi estes renovando cacharros y llenando los bolsillos de las empresas…

  • Fco.

    Por no hablar de lo que para mi es la gran mentira de los ultimos años: El cambio de CCD a CMOS y la reduccion de ruido que ha hecho que mitad de internet haya malvendido modelos antiguos de nikon, para comprar la D90. El CMOS es mas barato de fabricar y peor que el CCD, pero le han metido un chip de cuatro perras a la camara que interpola y reduce el ruido de un tiron. He tenido una nikon D50 y una D90 juntas, y si no fuese por la pantalla, a 6 mpx me parecen mas limpias las fotos de la D50.

    Lo que ocurre es que al ccd empezaron a exprimirlo hasta los 10 mpx (d80,d200,…) y aparecio el ruido, y luego llegaron con el ccd y el firmware para quitarlo. A muchos en el camino les han vendido tres camaras para volver a donde estaban, y siguen imprimiendo en 13×18.

    Por cierto, el sensor cmos es el que ha permitido meter video a las reflex, ya que no se calienta como el ccd.

  • Fco.

    Edito: “y luego llegaron con el cmos y el firmware”

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